Los momentos que vivo cada vez que hago esto son Únicos! Una experiencia inolvidable!
Ellos son aborígenes. Y van a una escuela de frontera. Su idioma es guaraní. Hablan español porque lo obliga la educación.
Son dos aldeas: Jejy y Pindo poty. Realmente muy pobres. No comen como deberían. Las escuelas son de jornada completa y lo que manda el ministerio no alcanza ni en pedo.
Si algo me faltaba para convencer a mi negra Gabriela Zorzoli era llevarla a este lugar. Me dijo: "mi lugar en el mundo".
Lo que mas me emocionó esta vez fue el regalo de Eli! El pibe se trajo al viaje para jugar con el padre la Tafugo (pelota oficial de AFA) que le compré hace un mes. Jugamos todos los días hasta hoy, cuando le propuse "Eli no querés regalarle la Tafugo a los chicos?". Obviamente que me respondió que NO! Yo le conté un poco lo que iban a disfrutar esos chicos que actualmente juegan con unas pelotas lamentables. Como mantuvo el NO muy seguro, yo no insistí mas. Pero cuando estábamos partiendo rumbo a la aldea me dice: "Yo voy a llevarles la pelota". Entonces la cargamos y partimos. Cuando llegamos y empezamos a bajar las cosas de la camioneta los nenes se babeaban por esa redonda y el me la pidió. Se la di y la tenía bajo su brazo hasta que me pregunta: " A quien se la doy?". Yo le digo que se la de a cualquiera y que les diga que es para la escuela. La cara del tipo al desprenderse de su amada redonda me partió el alma, pero cuando les propuse que armaran un partidito fue impagable. El tipo era uno mas entre los chicos, y pensar que dos días antes cuando llevamos la primer tanda de cosas y los vió, ni se quería bajar de la camioneta. Verlo correr con todos los chicos (y chicas) y la emoción de todos por esa redonda inmaculada quedó grabada para siempre en mi mente. Al regreso, ya en la casa de la abuela nuevamente me pidió que quería jugar. Encontramos una pelota vieja pinchada y baqueteada. Pero nuestro amor a este juego hizo que jugáramos con la misma emoción que si lo estuviéramos haciendo con la Tafugo!
Ellos son aborígenes. Y van a una escuela de frontera. Su idioma es guaraní. Hablan español porque lo obliga la educación.
Son dos aldeas: Jejy y Pindo poty. Realmente muy pobres. No comen como deberían. Las escuelas son de jornada completa y lo que manda el ministerio no alcanza ni en pedo.
Si algo me faltaba para convencer a mi negra Gabriela Zorzoli era llevarla a este lugar. Me dijo: "mi lugar en el mundo".
Lo que mas me emocionó esta vez fue el regalo de Eli! El pibe se trajo al viaje para jugar con el padre la Tafugo (pelota oficial de AFA) que le compré hace un mes. Jugamos todos los días hasta hoy, cuando le propuse "Eli no querés regalarle la Tafugo a los chicos?". Obviamente que me respondió que NO! Yo le conté un poco lo que iban a disfrutar esos chicos que actualmente juegan con unas pelotas lamentables. Como mantuvo el NO muy seguro, yo no insistí mas. Pero cuando estábamos partiendo rumbo a la aldea me dice: "Yo voy a llevarles la pelota". Entonces la cargamos y partimos. Cuando llegamos y empezamos a bajar las cosas de la camioneta los nenes se babeaban por esa redonda y el me la pidió. Se la di y la tenía bajo su brazo hasta que me pregunta: " A quien se la doy?". Yo le digo que se la de a cualquiera y que les diga que es para la escuela. La cara del tipo al desprenderse de su amada redonda me partió el alma, pero cuando les propuse que armaran un partidito fue impagable. El tipo era uno mas entre los chicos, y pensar que dos días antes cuando llevamos la primer tanda de cosas y los vió, ni se quería bajar de la camioneta. Verlo correr con todos los chicos (y chicas) y la emoción de todos por esa redonda inmaculada quedó grabada para siempre en mi mente. Al regreso, ya en la casa de la abuela nuevamente me pidió que quería jugar. Encontramos una pelota vieja pinchada y baqueteada. Pero nuestro amor a este juego hizo que jugáramos con la misma emoción que si lo estuviéramos haciendo con la Tafugo!







